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jueves, 4 de septiembre de 2008

Discurso del 11 de septiembre

DÍA del MAESTRO

Podría como todos los años empezar este discurso haciendo alusión a la muerte de Domingo Faustino Sarmiento, hablar de la Ley 1420 o de las famosas maestras norteamericanas que traídas por el gobierno de entonces ayudaron a la alfabetización universal de los argentinos, podría pero no lo voy a hacer.

Si quisiera hablar de la educación como herramienta de la Movilidad Social Ascendente, ¿ y qué es esto ?, es por ejemplo, lo que le permite a los hijos mañana vivir mejor que sus padres hoy. La movilidad social ascendente es el signo distintivo de un país que progresa y se carga sobre sus hombres al progreso de TODOS sus ciudadanos sin distinguir entre ricos y pobres, obreros y empresarios, citadinos o rurales; y es la EDUCACIÓN FORMAL
la que le dá sustento en el tiempo a este proceso virtuoso. Por eso cuando falla la educación fracasa el proyecto de un país y con él, el proyecto de vida de cada uno de nosotros.

Son ustedes, alumnos, los destinatarios necesarios y lógicos de la formación académica y curricular que podamos darle y lo son porque ustedes son quienes protagonizarán ese mañana que estamos intentando fortalecer hoy. Pero solos los maestros y profesores no podemos con la tarea titánica de enseñar, necesitamos la colaboración indelegable e invaluable de cada familia en cada hogar y del Estado como ente agrupador y facilitador de medios, necesitamos en suma trabajar en equipo, porque la educación y el progreso es una tarea conjunta.

Argentina fue un país grande y contenedor cuando TODOS entendimos que la educación era primordial para ser Nación y maestros y alumnos mantuvimos cada uno nuestro lugar, cumplimos nuestras obligaciones y se nos jerarquizó conforme a la


importancia de la tarea que cumplimos. Luego, por razones que no es oportuno explicar ahora, dejó de promover eficazmente a la tarea educativa y la docencia perdió importancia, los alumnos dejaron de soñar con la movilidad social ascendente y la Argentina dejó de ser el país que fue. Por eso en este Día del Maestro quiero homenajear a todos mis colegas docentes y a todo el alumnado en tanto somos docentes porque están nuestros chicos y chicas y quiero tomar esta fecha como el día simbólico del progreso intelectual y material, individual y colectivo de todos los ciudadanos de Argentina. “No existe un país sin futuro, no hay futuro sin educación, no es posible la educación sin los docentes ni la docencia sin alumnos” y por eso el 11 de septiembre es un día importante, más allá de conmemorar el fallecimiento de Sarmiento, quien fue uno de los pioneros en esto de asociar la educación al progreso.

domingo, 27 de abril de 2008

1 de Mayo - Dia del Trabajador

Me parecio importante aprovechar este blog para recordar el Dia Internacional del Trabajo, por eso les dejo este discurso.

Mañana 1º de Mayo se conmemoraràn 155 años de la sanciòn de nuestra Constitución y 122 de la primer celebración del Dìa del Trabajador, en nuestro paìs.

Dos sucesos fundamentales en la historia de nuestra Naciòn; el primero porque logramos la Organización Nacional a costa de varias guerras civiles, el segundo porque la clase trabajadora decidiò recordar a los obreros que en 1886 en la ciudad de Chicago dieron su vida para lograr la jornada de 8 horas y a la vez hacer oìr su voz ante las injusticias y luchar por las condiciones dignas de vida y trabajo, por su lugar en la sociedad.

La Constituciòn consagra las libertades individuales, asì como nuestras obligaciones y casi cien años después de su sanciòn se incluye en ella los derechos del trabajador, todo ello a costa de sufrimientos y muerte.

Nosotros tambièn tenemos nuestros màrtires, de algunos sabemos sus nombres, otros permanecen en el anonimato. Hombres y mujeres honestos que no claudicaron ante dificultades, ni abjuraron de sus convicciones ante el peligro, que no apostaron a la resignaciòn ni a la muerte del futuro.

Esta fecha nos muestra atravesando una situación muy difícil en todos los campos. Tal vez el hecho màs dramàtico es la absoluta contradicción con las normas constitucionales de muchas leyes dictadas desde entonces. El crecimiento del desempleo y la pobreza entre otros hechos, que nos muestran la falta de ejercicio efectivo de los derechos que consagra nuestra Constitución. Esta distorsión entre el derecho y la vida de los argentinos es la causa màs profunda de la falta de confianza en este sistema.

Por eso resulta ya, casi comùn, referirse al descreimiento de los adolescentes y la distancia que existe entre la escena polìtica y las expectativas de los jóvenes; para muchos las carencias son fundamentales. Para màs la posibilidad de ser consideradoùtil es inexistente, el horizonte es muy borroso y eso produce desazòn.

Quièn puede pedirles a los jóvenes que se sumen para màs de lo mismo?. La búsqueda de què es lo que se merece ir construyèndose y còmo hacerlo es difícil para jóvenes y adultos.

Los mayores en vez de reclamarles lo que no està en sus manos, debemos convocarlos a inventar juntos nuevas alternativas creìbles que permitan ir recuperándole respeto hacia nuestra Constitución, optando y diseñando claves que permitan ir acumulando para un proyecto que prefigure en su pràctica y con sentido democràtico el tipo de paìs al que aspiramos y que por lo tanto merezca la inclusión entusiasta de jóvenes y adultos.

Marchemos pues porque es posible soñar otro tiempo: el tiempo del trabajo, del salario digno, donde ser jubilado sea una bendiciòn y ser adolescente un privilegio. No estamos lejos ni cerca de ese futuro, estamos en el tiempo exacto para diseñar la tierra y el mar que queremos.

Asegurar el derecho a la vida, es decir, al alimento, a la familia, al trabajo, a la salud, a la vivienda es fundamental. El no cumplimiento de estas leyes constitucionales implica una violación esenciala nuestros derechos consagrados en la Constitución y que es imperativo reclamar.